El tema
Desafortunados juegos de poder
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Qué es exactamente lo que quiere José Bañuls? ¿Qué es exactamente lo que le han hecho a José Bañuls para llegar al extremo de montar la absurda puesta en escena que hemos vivido en Benidorm estas dos últimas semanas? ¿Tiene Bañuls nuevos intereses políticos o de cualquier otra índole? ¿Alguien mueve los hilos detrás del concejal díscolo?
Preguntas que muchos se hacen y que según a quien se pregunte tienen diferentes respuestas. Algunos medios de comunicación han conseguido arrancar declaraciones estos últimos días a Bañuls que poco aclaran dichas preguntas, lo cual ha permitido que durante muchos días quedasen plenamente abiertas las puertas a la especulación sobre cuál será el futuro político de Bañuls y, en consecuencia, la situación política del gobierno municipal en lo que resta de legislatura.
Desde la comparecencia pública de José Bañuls el lunes 25 de mayo para anunciar que renunciaba a sus competencias en seguridad ciudadana y movilidad (comparecencia en la que se limitó a realizar un comunicado y se negó a responder preguntas de los periodistas), el concejal díscolo del PP benidormense ha dosificado con cuentagotas sus declaraciones, que han aparecido en diferentes diarios provinciales de forma escalonada, pero no ha comparecido públicamente para someterse a las preguntas de los medios de comunicación abiertamente. Bañuls estuvo también en el pleno del pasado lunes, se sentó en su banco del bando popular y votó disciplinadamente con sus compañeros de partido, intentando dar credibilidad a su supuesta intención de “no poner en peligro la gobernabilidad de Benidorm”; pero eso tampoco está claro porque el pleno del lunes era el ideal para no hacer ruido, de hecho todos los puntos menos uno se votaron por unanimidad de la corporación. Y Bañuls, además, ha seguido una hoja de ruta “extraña”, curiosamente similar a la que anticipaba previamente un medio de comunicación local, Noticias Benidorm, cuyo grupo mediático ha pasado, en pocos días, de ser el principal valedor de la gestión de Pérez Fenoll y su equipo de gobierno a ser su principal detractor. ¿Por qué?
RESPUESTAS
Resulta evidente que en toda esta historia subyace, al margen de las desavenencias de Bañuls con sus compañeros, una corriente de intereses políticos y mediáticos de vital importancia. Y es evidente, precisamente, por las formas en las que se está desarrollando todo. En esta “crisis política local”, Bañuls cuenta con el apoyo incondicional del Grupo Noticias porque dicho grupo mediático no ha conseguido que el actual gobierno se pliegue a sus desorbitadas exigencias económicas en materia de publicidad y promoción, circunstancia que el grupo pretende cambiar a toda costa. Pero aquí surge otra pregunta. ¿Es consciente Bañuls del alcance de esta circunstancia? La imagen de seriedad y honestidad que ha precedido siempre a Bañuls se va al traste por momentos y las especulaciones siguen agrandándose para hacer añicos esa imagen. Los rumores sobre conspiraciones, intereses económicos, intereses urbanísticos y hasta maletines han crecido como la espuma, y no precisamente para dejar a Bañuls en buen lugar. Hay incluso quien ha asegurado que Bañuls ha sido utilizado, azuzado y manipulado hasta llegar a esta situación, algo que sólo podremos saber si algún día Bañuls se digna a comparecer públicamente ante todos los medios de comunicación y a responder a todo sin limitaciones. Pero existe un elemento determinante a la hora de valorar su actitud: su negativa a hablar con el alcalde para intentar resolver el problema… tal vez Bañuls ya no quiere resolver el problema porque tiene otros objetivos, otros intereses quizá más próximos a los de quienes ahora le apoyan incondicionalmente. El tiempo dará y quitará razones, pero sea cual sea el desenlace estamos asistiendo a oscuros y desafortunados juegos de poder que perjudican los intereses de Benidorm, que enturbian la vida política y democrática y que, sobre todo, vulneran principios éticos esenciales. .
¿Y AHORA QUÉ?
Esa es la pregunta del millón, sobre todo cuando las formas que han acompañado a los hechos resultan tan sospechosas. Reconducir la crisis parece prácticamente inviable, máxime cuando quien es el principal actor busca soluciones fuera de Benidorm intentando comparar su situación con la de Gema Amor, lo que sin duda es más un “deseo” que una realidad. Bañuls ha roto con su alcalde, con quien no quiere hablar, y ha elevado su descontento y su enfado a la categoría de plantón a sus compañeros de Benidorm y búsqueda de compensaciones fuera.
¿Compensaciones? A lo mejor Bañuls espera un cargo, un puesto digno y acomodado en la política provincial o regional para compensarle lo que él considera “daño irreparable a su imagen”, un daño que difícilmente puede ser mayor al que se ha hecho él mismo con su misterioso comportamiento, su cerrazón y su entrega de mensajes por capítulos. Quizá la única salida airosa que le quede a Bañuls sea entregar el acta de concejal, pero no parece que sea ese el final que nos aguarda después de tan desafortunados y oscuros juegos de poder.











